Actualmente, el número 1 de la plaza acoge la Concejalía de Urbanismo. Antes de ello, la construcción era un conjunto de viviendas privadas que, desde el siglo XVI, fueron adquiridas por el Ayuntamiento para convertirlas en el penal de Valdemoro.
Es curioso que, en vez de buscar un lugar alejado del pueblo, la cárcel se ubicara en pleno centro de éste. La razón era que, por un lado, el traslado de presos de los juzgados al penal era más fácil, por encontrarse éstos también en la plaza; por otro lado, éstos se alimentaban de la caridad de los viandantes debido a la escasez de recursos, por lo que así el Ayuntamiento se garantizaba su manutención.
La antigua cárcel también albergó las dependencias del Consistorio desde el año 1962 hasta la construcción del edificio que sería, hasta la actualidad, el nuevo Ayuntamiento de la ciudad de Valdemoro.
El Archivo Municipal nace con y para la administración del municipio, resultado natural de la gestión del Ayuntamiento en el ejercicio de sus funciones.
Durante el reinado de los Reyes Católicos (1480), se dictaron obligaciones para los concejos de construir ayuntamiento, cárcel y archivo. Pocos años después, en los albores del siglo XVI, mediante dos pragmáticas reales promulgadas en 1500 y 1501 los legisladores determinaron con exactitud tanto el sistema para el establecimiento de depósitos documentales.
En los libros del concejo valdemoreño, ya a principios del siglo XVII, son continuas las menciones respecto a la conservación documental en respuesta a la exigencia de organizar y resguardar los documentos municipales y a la vez atender a los requisitos decretados por los monarcas.
El documento más antiguo que posee el Archivo Municipal es un pergamino datado en 1520. En el siglo XVI, Valdemoro pertenece al arzobispado de Toledo y en dicho pergamino se encuentra una carta de derechos por la que el arzobispo de Toledo concede al concejo un privilegio con la finalidad de que dentro del municipio no se vendieran tierras a gente “exenta de pechar”, es decir, a gente que no pagaba impuestos. El privilegio se concedió al concejo en 1456 pero no es hasta 1520, cuando se realiza una transcripción de dicho privilegio.
De 1613 datan los primeros testimonios referidos a la conservación de documentos, donde hablan de "recoger los papeles en el nuevo archivo", por lo que se puede presuponer la existencia de uno más antiguo. Posteriormente, en julio del mismo año, decidieron salvaguardar en este lugar, reforzado con puertas de hierro para mayor seguridad, aquellos documentos más trascendentes, es decir, privilegios regios obtenidos por la Villa: el otorgamiento de feria franca (31 de enero de 1603), las exenciones del tribunal de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte (12 de octubre de 1610) y de obligación de carros de guía (22 de septiembre de 1612).
En la segunda mitad del mismo siglo (1652) cambiaba el archivo de emplazamiento, con la propuesta de la casas del Pósito como lugar idóneo en el que custodiar el arca de los privilegios. Igualmente, disponían los encargados de guardar las tres llaves bajo las cuales estaría la documentación, designando a la justicia, el regidor más antiguo y el presidente del concejo, responsables de defender las señas de identidad del propio consistorio.
Debido a las lagunas documentales existentes en cuanto a los Libros de Acuerdos concejiles se refiere no es posible encontrar noticias sobre el estado de conservación de la documentación municipal hasta principios del siglo XIX, cuando los regidores se lamentaban de la desaparición de gran número de documentos tras la guerra de la independencia.
A finales de la centuria (1891) el alcalde daba cuenta al regimiento de las disposiciones comunicadas por el Gobernador Civil de la Provincia en cuanto al arreglo de los locales de archivo y el depósito de los documentos en él.
Hasta finales del siglo XX no hubo una figura de archivero encargada de la gestión y mantenimiento de la documentación, el responsable era el secretario del ayuntamiento del momento. Hasta 1993 no se siguió un plan sistemático de clasificación y catalogación del patrimonio documental municipal.
Un pueblo no solo se construye levantando edificios, también necesita conservar su historia. El Archivo Municipal es, precisamente, el lugar donde esa memoria permanece viva y accesible para todos, con la misión de custodiar, organizar y poner a disposición de la ciudadanía el patrimonio documental que ha ido generando el Ayuntamiento desde hace siglos, un patrimonio que pertenece a todos.
El Archivo conserva miles de documentos que permiten reconstruir la evolución urbanística, social, económica y cultural de Valdemoro, pero el Archivo no vive únicamente del pasado. Cada día incorpora nueva documentación procedente de las distintas áreas municipales para garantizar que las decisiones y actuaciones también puedan conservarse y consultarse en el futuro.
El trabajo del archivero o archivera no termina cuando un documento se guarda en una estantería. Una parte importante de su labor consiste en divulgar ese patrimonio para que deje de ser un conjunto de papeles y se convierta en una herramienta para comprender mejor la historia de Valdemoro. Conservar correctamente ese patrimonio no consiste únicamente en proteger el pasado, también significa garantizar que las generaciones futuras puedan conocer cómo era el Valdemoro de nuestro tiempo. Quiero aprovechar este artículo para agradecer a María Jesús López Portero, Archivera Municipal, por todo su trabajo de investigación, divulgación, colaboración en distintos tipos de exposiciones, conferencias, por ampliar y difundir el maravilloso fondo fotográfico y, como no, gracias por mostrarme personalmente su ámbito de trabajo.
Las instalaciones actuales del Archivo
Al estar dentro de la casa consistorial, el archivo tiene la seguridad que tiene el propio edificio. El archivo tiene un sistema de alarma de incendios independiente ya que no es usual que existan robos. Las instalaciones del archivo necesitan unas condiciones ambientales específicas ya que la humedad es uno de los graves problemas para la documentación. En el ayuntamiento de Valdemoro existen dos depósitos diferenciados físicamente. El primero de ellos, al encontrarse ubicado dentro del edificio, tiene unas condiciones de estanqueidad que no tienen la ampliación que se realizó posteriormente. Esta ampliación necesita de un dispositivo que deshumidifica el ambiente las veinticuatro horas del día. Las condiciones de humedad, temperatura y luminosidad deben ser las adecuadas para que el papel no se deteriore.
Los dos depósitos del ayuntamiento son salas contiguas, esto agiliza el traslado de la documentación de un depósito a otro. En uno de los depósitos se almacena la documentación que llega hasta que se trata, clasifica y custodia debidamente.
Fondo Fotográfico
El fondo fotográfico del Archivo Municipal de Valdemoro cuenta con más de 11.000 imágenes procedentes, fundamentalmente, de la gestión administrativa del Ayuntamiento, pero en él ocupan un lugar destacado las cedidas por los vecinos que, poco a poco, van incrementado el patrimonio documental del municipio. Su origen está en 1990 cuando desde la alcaldía se impulsó un proyecto para recoger las fotografías de los vecinos con el fin de realizar un catálogo y una exposición. El éxito de esta propuesta fue tal que cuatro años más tarde, en 1994, se promovió otro proyecto de recolección de material fotográfico de Valdemoro llegando a recaudar hasta 400 fotografías.
Estas aportaciones totalmente desinteresadas han permitido rescatar con documentos gráficos la apariencia gráfica de la localidad desde 1880 hasta la actualidad y algunas de ellas han podido ser contempladas con motivo de exposiciones.
Mi intención es crear próximamente una entrada en este blog esplícita en referencia al Archivo Fotográfico.
Fuente principal: valdemoro.es
Música: Palladio - Karl Jenkins - Album "Camille et Julie Berthollet"