Pedro López de Lerena

 
 Pedro López de Lerena y de Cuenca, Conde de Lerena. (Valdemoro 30 de abril de 1734 , Madrid 2 de enero de 1792) 
1er Conde de Lerena, IVº Marqués consorte de San Andrés (1734-1792), Caballero de la Orden de Santiago, Ministro de Hacienda y de la Guerra.


Hijo de Don Manuel Elías López de Lerena Cuenca y de Dña Andrea de Cuenca y Humanes. Tras obtener plaza como funcionario de la Real Hacienda se trasladó a la ciudad de Cuenca, donde residió durante algunos años. Allí conoció al Conde de Floridablanca, quien lo seleccionó para desempeñar diversos cargos públicos. 

 Tras cursar estudios en la Universidad de Salamanca, se dedicó al comercio. El 14 de abril de 1766, siendo Caballero del Estado de Aguisados y Administrador de la Renta, fue nombrado Interventor del Pósito en Cuenca; en 1770 asumió el cargo de Contador de Propios y Arbitrios y Contador de Cuentas Reales en la misma ciudad de Cuenca e impulsó la construcción de los Baños de Aguas Medicinales de Solán de Cabras en dicha provincia. Fue también Regidor Perpetuo de las ciudades de Cuenca y Santander y Regidor Perpetuo Honorario de la Imperial Villa de Madrid. 

 Poco después es nombrado Superintendente del Canal de Murcia, Comisario Ordenador de Guerra, Intendente del Ejército en Mahón, donde dio muestra de su celo y eficacia, lo cuál le llevó también a ocupar el cargo de Intendente de los Reinos de Andalucía y Asistente de Sevilla (1782-1785). En 1783, en Sevilla, hubo de realizar una importantísima labor de recuperación de la ciudad tras una tremenda inundación, por ese motivo se denominó a una de sus calles "Calle de Lerena". 

 Tras el fallecimiento de Miguel de Múzquiz y Goyeneche (Conde de Gausa), el rey Carlos III le confirió la Secretaría de Estado y del Despacho Universal de Hacienda de España e Indias el 25 de enero de 1785. 

 Asumió interinamente el Ministerio de Guerra, al frente del cual hubo de permanecer varios años hasta que él mismo solicitó al Rey el 9 de mayo de 1787, que le exonerase, pues el Ministerio de Hacienda requería toda su atención; el rey accedió a la petición de Don Pedro López de Lerena y nombró a Don Jerónimo Caballero Ministro de la Guerra el día 22 de junio de 1787. A modo de curiosidad, Don Pedro López de Lerena solicitó autorización para firmar la gran cantidad de Documentos que corresponde a sus cargos como Pedro de Lerena, simplificando así esta labor, a lo que el rey accedió por decreto del 3 de marzo de 1785. 

 En el mismo año 1787, según decreto del 8 de julio, se estableció la llamada Suprema Junta Ordinaria y Perpetua del Estado, de la cuál formó parte el Ministro López de Lerena junto al resto de Ministros del Reino. Esta junta se puede considerar como el Origen del Consejo de Ministros de España. Fue también, don Pedro de Lerena, Virrey de Chile (1788), fue sustituido poco después por el Virrey Lemos.

 
José Suárez - Óleo sobre lienzo 1788 

 Tras el fallecimiento de S.M. el Rey Don Carlos III en diciembre de 1788, Don Pedro López de Lerena, que era también Notario Mayor de los Reinos de Castilla y de León, ejerció como testigo en los actos fúnebres correspondientes y en los Testamentos de S.M. 

 El rey Carlos IV le confirmó como Ministro de Hacienda, cargo en el que permaneció hasta su fallecimiento el 2 de enero de 1792, entonces fue sustituido por el bilbaíno don Diego de Gardoqui y Arriquibar. Fue además nombrado Consejero de Estado en enero de 1789, mostrando así el rey gran consideración hacia el Ministro Lerena. 

 Durante el reinado de Carlos IV, en el año 1791, don Pedro López de Lerena promovió la navegación de los barcos españoles en torno a unas islas de Canadá, las islas Denman; por ese motivo se llamó a dichas islas "Islas de Lerena", nombre que fue modificado en 1850 por el de "Hornby Islands" o "Denman Islands". 

 Don Pedro López de Lerena había sido nombrado Conde de Lerena el 10 de marzo de 1791, quedando cancelado en este acto el título de Vizconde de López que ostentaba hasta entonces. En ese momento era también Marqués de San Andrés de Parma. 

 Desde su cargo de Ministro, López de Lerena contribuyó a mejorar su localidad natal, Valdemoro, disponiendo que se fundara en ella una escuela municipal financiada con su dinero y que se dejara estudiar gratuitamente en ella a los pobres. Como muestra de agradecimiento, su pueblo denominó a las escuelas "Don Pedro López de Lerena" y le dedicó una de sus plazas, "Plaza del Conde de Lerena". También embelleció Valdemoro, encargando tres lienzos a Mariano Salvador Maella para decorar el altar de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción del municipio. Éste falleció antes de realizar las obras y Pedro López de Lerena decidió encargárselas a Francisco de Goya y Lucientes y a los hermanos Bayeu, Ramón y Francisco. 

 Pedro López de Lerena contrajo matrimonio en tres ocasiones. En primer lugar con Doña Isabel Martínez Moral; tras el fallecimiento de ésta se casó con Doña Juliana de Lomas, y tras enviudar de nuevo, casó con Doña María de la O Josefa Teresa Piscatori Díaz de Lavandero, Marquesa de San Andrés de Parma, quien era nieta de Mateo Pablo Díaz de Lavandero y Martín de Córdoba, Marqués de Torrenueva, que había sido Ministro de Hacienda, Marina e Indias entre 1736 y 1739.

 
Retrato de la IVª Marquesa de San Andrés Agustín Esteve - Óleo sobre lienzo 

 Tras su fallecimiento el 2 de enero de 1792, debido a un grave ataque epiléptico, apareció la siguiente reseña en la Gaceta de Madrid: 

  "El 2 del corriente falleció en esta Corte a los 57 años, 7 meses y 28 días de edad el Exc.Sr. Don Pedro López de Lerena, Secretario de Estado y del Despacho Universal de Hacienda de España e Indias, gobernador del Consejo de Hacienda, Presidente de sus Tribunales y superintendente general de rentas, fábricas y casas de moneda. Sirvió a Su Majestad con el celo, actividad y acierto que es notorio por el tiempo de 26 años en varios empleos y comisiones del real servicio, entre los cuales merecen particular memoria la intendencia del ejército que tomó el castillo de San Felipe en Mahón, la del ejército de Andalucía y del que bloqueó a Gibraltar, y la asistencia de Sevilla en que hizo servicios muy distinguidos, especialmente en esta ciudad con motivo de la extraordinaria riada que ocurrió en ella a fines del año de 1783. En 25 de enero de 1785 fue nombrado Secretario de Estado y del Despacho Universal de Hacienda, que obtuvo hasta su muerte, y también se le confirió interinamente la Secretaría de Estado y del Despacho Universal de la Guerra, que desempeñó con real aprobación hasta que el rey padre se dignó a admitir la renuncia que hizo de ella después de haberla servido por espacio de dos años y medio. En estos difíciles y otros delicados encargos del real servicio, y en el despacho de los negocios de Hacienda de Indias, que se le agregaron por Real Decreto de 25 de abril de 1790, acreditó la misma inteligencia que había manifestado en sus anteriores comisiones."

Don Pedro López de Lerena publicó entre otros libros: 
 Memoria sobre las Rentas Públicas y Balanza Comercial de España, Madrid (1789-1790), ISBN 84-7196-851-7. 
Reglamento General de las Reales Fábricas de Cristales de San Ildefonso, (1787) ISBN 84-404-6408-8. 

 Cabe destacar que la influencia del Ministro Lerena en el Ministerio de Hacienda se prolongó durante décadas tras su propio fallecimiento, pues es fácil ver a numerosos miembros de la familia López de Lerena que han sido funcionarios de la Real Hacienda a lo largo de los años, Don Pedro, Don Santos y Don Sebastián López de Lerena Ortega, Don José y Don Julián López de Lerena Sánchez, Don Ángel López de Lerena Hermosa, Don Ignacio López de Lerena Carrero, Don Julián López de Lerena Rodríguez-Matamoros, entre otros muchos miembros de esta familia.

 
Genealogía 




 Música: José de Nebra, Aria: Adiós, prenda de mi amor, María Bayo, soprano, ópera Amor aumenta el valor.

Fray Pedro de Aguado

Eclesiástico y cronista español.


Aunque no se sabe el día exacto de su nacimiento, sabemos que nació en Valdemoro y que fue bautizado el 23 de enero de 1513. También que perteneció a una familia de importante posición social y económica, pero no se conoce información con respecto a cuándo se hizo sacerdote y a otros datos de su vida antes de viajar a América. Igualmente nada sabemos sobre sus estudios, aunque se sostiene que fue doctor en teología y matemáticas. 

Pedro Aguado fue un franciscano que se desempeñó como misionero, evangelizando a los indios del nuevo continente. Se fue al nuevo mundo en 1560. Formaba parte del grupo de 50 religiosos que llevó fray Luis Zapata, nombrado entonces comisario-reformador de la orden franciscana para el Perú. Arribó al Nuevo Reino de Granada, y a partir de entonces comenzó su labor como misionero, para evangelizar a los indios. 

 Fue doctrinero de Cogua, Nemeza y Peza, durante dos años; y según está manifestado en un documento recientemente encontrado, también lo fue de Bosa. Conoció la provincia de los Panche y es probable que haya visitado la ciudad de Cartagena, pero ya como provincial de su orden. 

 A sus oraciones y las de los indios recién convertidos se debía aquel hecho milagroso que destacan los declarantes de la "probanza". Un gusano negro había invadido los terrenos de los indios paganos de Nemocón, destruyéndoles sus maizales. Convidados los de Cogua a acompañarles en su "beber y tirar y hacer otros ritos malos, según su antigua costumbre, que es todo encaminado al demonio", los de Cogua, recogidos por el fraile doctrinario en la iglesia, rechazaron la invitación. El gusano negro no pudo franquear un riachuelo que dividía ambos terrenos, los de Nemocón y Cogua, ahogándose en él por millares.
 

Casi milagrosa fue también la conversión de un mohán quien delató a fray Pedro el lugar donde los indios tenían sus santuarios para hacer ofrecimientos a sus dioses. El fraile convirtió al mohán al catolicismo, rompió los ídolos a la vista de todo el pueblo y "allí predicó a los indios que se hallaron presentes muchas cosas en loor a Nuestra Santa Fe Católica..." 

 De sus demás actividades se sabe que fue, en dos ocasiones, guardián del convento en Santafé y, tal vez, en Tunja. En 1573 fue nombrado provincial de la orden de San Francisco, dos años más tarde regresó a España. Fue testigo de muchos de los acontecimientos sucedidos durante la conquista americana, por lo que escribió "Recopilación Historial", que dedicó a Felipe II. 
Sin embargo, su obra fue publicada luego de su muerte en dos partes. Las mismas se titularon: "Historia de Santa Marta y Nuevo Reino de Granada" (1906) e "Historia de Venezuela" (1913).
 

En ella Pedro Aguado narró los sucesos que vivieron tanto los españoles como los indígenas. Por ser obras de validez testimonial, éstas fueron reeditadas por la Academia Española de la Historia entre 1916 y 1918. De esta manera, se logró destacar su gran labor como cronista. 

  «No deben ser olvidados por silencio los hechos y obras tan heroicas de nuestros naturales españoles, en especial aquellos que para honra y gloria de Dios sean hechos, y como quiera que por la mayor parte sean los hombres de flaca y frajil memoria, porque nuestro Dios, con su grande sabiduría, a mover los corazones de algunos para que escribiendo las tales obras y haciendo libros e historias, sean por esta manera reducidos a la memoria, a lo cual con facilidad son movidos por el gusto y contento que dello reciben, por la memoria que dellos queda en los libros que componen de obras virtuosas y notables hechos pasados: por que como dice Balerio, no ay humildad en el mundo, por grande que sea, que no sea tocada de dulzura y contento, y porque la memoria de los hechos y hazañas pasadas es un ejemplo para consultar las verdaderas.» 

Fray Pedro de Aguado (1918) [1582], Historia de Venezuela, Madrid: Publicaciones de la Real Academia de la Historia. 


 Música: La misión - Ennio Morricone 

Patrimonio Histórico



Pese a que la localidad no es muy conocida por su patrimonio histórico y cultural, alberga numerosos edificios de interés. De hecho, su casco histórico está incluido en el Registro General de Bien de Interés Cultural del Ministerio de Cultura, siendo uno de los diecisiete pueblos de la Comunidad de Madrid catalogados como "Conjunto Histórico Artístico". También forman parte de dicho registro la iglesia parroquial y la ermita del Cristo en la categoría de "Monumento Histórico Artístico", y el paraje de El Espartal en la categoría de "Zona Arqueológica".

La Comunidad de Madrid incluye al municipio en varias rutas culturales, destacando las rutas por las Plazas Mayores de la Comunidad y las del Barroco.



Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

De estilo barroco, es el edificio más importante del conjunto monumental del municipio. Consta de una nave central de 60 por 28 metros con cuatro capillas laterales a cada lado. Los materiales empleados en el exterior son el ladrillo y la mampostería de piedra. Gracias a la intervención de Don Pedro López de Lerena, alberga pinturas de Goya, y de Bayeu; también encontramos pinturas de Claudio Coello.



Ermita del Santo Cristo de la Salud

De estilo barroco que debido a las múltiples reconstrucciones sufridas, combina multitud de estilos. Consta de una nave central cubierta con bóveda de cañón y seis capillas laterales.



Convento de Santa Clara

Se construyó bajo el mecenazgo del Duque de Lerma a principios del siglo XVII. El convento se distribuye en torno a un claustro central cuadrado, como la mayoría de construcciones monásticas de la época.



Fuente de la Villa

Fuente construida en 1605 a raíz de la concesión del privilegio de feria concedido por Felipe III a la Villa. Está construida en piedra de Colmenar, consta de tres caños y está coronado por el primer escudo conocido de la Villa.



El Juncarejo

Construido por Bruno Fernández de los Ronderos en 1885, en la actualidad alberga el Colegio Marqués de Vallejo, cuyo alumnado está compuesto básicamente por niñas y niños de familias vinculadas a la Guardia Civil. El edificio principal es de dos plantas, y está construido en aparejo toledano.



Plaza de la Constitución

Plaza de forma rectangular que obedece a la tradición castellana, con soportales y balconadas de dos cuerpos. Entre sus construcciones destacan la Torre del Reloj, construida en la segunda mitad del siglo XVII, la Casa Consistorial, reconstruida en 1994, y el Ayuntamiento Nuevo, obra de Sánchez Hinojal, e inaugurado en 1990.



Torre del Reloj

La torre, situada en la plaza de la Constitución es uno de los símbolos más reconocibles del municipio. Data del año 1672 y fue construida por el arquitecto Cristóbal Rodríguez de Jarama. El edificio donde se sitúa fue construido en el siglo XVI, aunque en 1609 su fachada fue reformada por Francisco de Mora.



Casa Consistorial

El edificio original data del siglo XVI, si bien a lo largo de su historia ha sufrido numerosas reformas y rehabilitaciones. La primera data de 1609, cuando el arquitecto Francisco de Mora reformó los soportales. En 1994 fue rehabilitado y desde entonces alberga la Concejalía de Educación y Salud.



Casa de la Inquisición

Casa de labor del siglo XVII situada en la céntrica Plaza de Autos. El origen de su nombre es incierto, si bien se descarta su relación con la Inquisición española, puesto que en Valdemoro no existían tribunales de este tipo.



Paraje de EL Espartal y Arroyo de la Cañada


Además de la categoría de "Zona Arqueológica" de El Espartal, albergan la mejor comunidad halohidrófila de la Comunidad de Madrid, con interesantes especies vegetales endémicas y con un muestrario de los más importantes hábitats naturales de zonas salinas y gipsícolas incluidos en la red Natura 2000 que se pueden encontrar en el centro de la península ibérica.



Video:Ave Maria (G. Caccini) - Coral Villa de Valdemoro