Nicolasa Escamilla, "La Pajuelera", la torera retratada por Goya

Nicolasa, «La Pajuelera», nace en Valdemoro. La fecha de su nacimiento es motivo de controversia y la fecha de su fallecimiento igualmente se desconoce.
José Delfín Val Sánchez en su obra "Lanzas, espadas y lances" (1996) recopila información sobre la torera, aportando diferentes datos de referencia, como un escrito del padre Sarmiento de 1762, del que Vargas Ponce se hace eco en "Disertaciones sobre las corridas de toros" (1807).
Delfín Val también menciona un documento en el Archivo General de Palacio conservado por Patrimonio Nacional. En él consta que el 8 de agosto de 1748 se celebró en Salamanca un festejo taurino por la Sala de Alcaldes de Corte, en el que fueron bregados dieciocho toros de Diego Gamarra por la mañana y otros doce por la tarde, lidiados por los varilargueros Juan de Luna, José Daza y Nicolasa Escamilla, «La Pajuelera» a quien le correspondieron dos toros. El mismo José Daza (picador y cronista taurino) que cita Sánchez de Neira en su obra como autor del manuscrito propiedad del Sr. Espinosa; en el mismo documento se menciona que la torera ya había actuado un año antes. Siendo por tanto, 1747, la primera fecha conocida y documentada sobre la aparición de "La Pajuelera" en actuaciones taurinas.
Según documentación propiedad de un coleccionista taurino encontrada en Sevilla, "La Pajuelera" torea en la Plaza de toros de la Puerta de Alcalá (Madrid) en 1776 y posteriormente en Zaragoza.
José María de Cossío la calificó como la más importante torera del siglo XVIII.

En la serie Tauromaquia, un conjunto de grabados realizado entre la primavera de 1814 y el otoño de 1816, Francisco de Goya quiso plasmar sobre el papel la historia del toreo en España.
De entre todos ellos sobresale una mujer, protagonista del grabado número 22, la primera torera con nombre propio, Nicolasa Escamilla. Aunque en la primera tirada de la serie el título era puramente descriptivo, en una posterior se añadió un calificativo más provocador: "Valor varonil de la célebre Pajuelera en la de Zaragoza". La picadora fue retratada con un aspecto masculinizado, que se acentúa al exponerla en soledad ante la embestida del bóvido y que contrasta con sus rasgos mucho más femeninos del dibujo preparatorio que se conserva en el Museo del Prado.


Las mujeres habían hecho su aparición en la tauromaquia en el siglo XVII y de ello da fe un escrito del Consejo de Castilla, fechado el 25 de junio de 1654, pero sería una centuria después, en el XVII, cuando su presencia en los cosos alcanzó notoriedad definitiva.
El estudiante de las hierbas - Diario del botánico Juan Isern Batlló y Carrera (1821-1866)
"El estudiante de las hierbas", se basa en el Diario del botánico Juan Isern Batlló y Carrera, miembro destacado de la expedición científica del pacífico en los años 1862-1866 y martir romántico de la ciencia española. Dicha publicación pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Científicas y redactado por Paloma Blanco Fernándes de Caleya y las hermanas Dolores y Pilar Rodríguez Vaiga Isern. La tarea que se propusieron las autoras del libro no era fácil, los apuntes de Isern conservados en el Real Jardín Botánico eran algo caóticos, lo que hace de esta obra una valiosa recuperación de los trabajos de este famoso botánico.

Joan Isern Batlló nació en Setcases (Ripollès), en una familia campesina de condición humilde. Pero sus extraordinarias dotes intelectuales, que manifestó desde bien pequeño, animaron a sus padres a orientar su futuro hacia la carrera eclesiástica; que, en aquel momento, era la única posibilidad de estudiar que tenían los niños de casa pobre. Estudió en el seminario de Girona, pero a los veintiséis años abandonó la profesión eclesiástica y se matriculó en la facultad de medicina de la Universidad de Barcelona. Para sostenerse económicamente, durante aquellos años, vendía plantas medicinales que previamente había recolectado en las montañas del Pirineo. A los treinta años obtuvo la plaza de recolector del Museo de Ciencias Naturales de Madrid.
Joan Isern descubrió y catalogó más de ocho mil especies de plantas medicinales, que revolucionarían el mundo farmacéutico. No obstante, Isern no vería el resultado de su trabajo porque una enfermedad tropical que había contraído durante el viaje precipitaría su prematura muerte a los cuarenta y cuatro años de edad.
Diario del botánico
En el año 1855 me encontraba recolectando plantas en Valdemoro, localidad madrileña situada a veintiséis kilómetros de la capital, y entre las variadas especies que encontré había una que ni yo ni Vicente Cutanda lográbamos identificar. Me acorde entonces de Agustín Yáñez, que desde que le conocí en Barcelona me había demostrado una casi paternal amistad, y decidimos ponerle su nombre al nuevo descubrimiento, la Reseda yannezii. Fue casi como un homenaje a su bondad con todos los estudiantes que le conocimos. Cuando falleció, algunos amigos pidieron semillas de dicha planta para colocarlas alrededor de su tumba.
Mi estancia en Valdemoro se alargó más de lo previsto y no precisamente por los trabajos como colector. Hasta allí se había extendido durante el verano una epidemia de cólera por el mal estado del alcantarillado y de los pozos negros y, sin pensarlo, me presenté ante el alcalde para decirle que quería ayudar como médico. Tuve que trabajar con ahínco, casi sin dormir ni comer durante los meses que duró la epidemia que se llevó a 152 personas. Este trabajo me llevó a enfermar. Una familia de sencillos labradores de Valdemoro tuvo a bien abrir sus puertas para que se repusiera aquel médico que había acudido desinteresadamente en ayuda de las gentes de ese pueblo. Así conocí a Tomasa del Olmo y Soto, nacida el 29 de diciembre de 1834, hija de Manuel del Olmo, natural de Valdemoro, y de Mariana Soto y Mateo, natural de Borox, provincia de Toledo.
"En la Yglesia Parroquial de esta Villa de Valdemoro, en primero de Enero de mil ochocientos treinta y cinco, Yo Dn. Manuel Fontelo, teniente cura de ella, bauticé solemnemente a una niña que nació en veinte y nueve de diciembre último, hija legitima de Manuel del Olmo, natural de esta villa y de Mariana Soto, que lo es de Borox y vecinos de esta: a la cual puse por nombre Tomasa; su padrino que la tuvo in sacro fonte, Remigio del Olmo, a quien advertí del parentesco espiritual y demás obligaciones. Abuelos paternos, d. Remigio y Andrea Dávila; naturales de esta villa y maternos Francisco Soto y Antonia Mato, naturales de Borox y lo firmé."
Manuel Ignacio Fontelo.
Libro 21º de bautismos, 1833-1845. Archivo Parroquia de Valdemoro, sig. 111-21, f. 17.

Partida matrimonial de Juan Isern Batlló con Tomasa del Olmo Soto
"D. Juan Jaime Ysern y Batlló con DJ Tomasa del Olmo (casados y velados)
En la Yglesia Parroquial de Ntra. Sra. De la Asunción de la Villa de Valdemoro, Provª de Madrid, Arzobispado de Toledo a diez y siete de octubre de mil ochocientos cincuenta y seis: Yo, D. Yldefonso García, Pbro Teniente cura de ella, desposé y velé in famili ecclesia, por palabras de presente, que hacen verdadero y legítimo matrimonio a D. Juan Jaime Yserny Batlló, soltero, natural de Setcases, Diócesis de Gerona, residente en Madrid, hijo legítimo de D. Ygnacio y Dª. Francisca Carren, difuntos, con Dª Tomasa del Olmo, soltera, natural y residente en esta, hija legítima de Manuel y Mariana Soto, habiendo precedido todos los requisitos necesarios para la validez y legitimidad de este contrato Sacramental. Fueron testigos D. Mariano Bravo y Andrés Hernández, dependientes de esta parroquia y para que conste extendí y autoricé la presente en el libro de matrimonios de la misma fha ut supra."
Tuvimos un tercer hijo, otro varón, que nació y murió estando yo en América. Cuando supe esta trágica noticia se me partió el corazón por estar a tantos kilómetros de mi esposa, pues antes de partir la había tranquilizado diciéndole que nuestro tercer hijo nacería con buena estrella, ya que yo rezaría por ellos desde el otro lado del mundo. ¡Qué poco he podido disfrutar de mi familia! Si mis días están por terminar, confío en que no les faltará de nada con las ayudas que he pedido para ellos a mis colegas y amigos.

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Profesor de Fitografía de la Universidad Central y vocal de la comisión del mapa geológico, en su «Flora compendiada de Madrid y su provincia o descripción sucinta de las plantas vasculares que espontáneamente crecen en este territorio», entre las plantas que ha herbolizado, en el prólogo menciona sobre la Reseda yannezii diciendo:
«He visto un sólo un ejemplar incompleto, hallado por D. Juan Isern en Valdemoro, y no encuentro especie alguna a que referirle, aunque afine según creo sobre todo a la Reseda lútea. A petición del inventor, la dedico al benemérito profesor don Agustín Yañez. por tantos títulos digno de curable memoria».
Una buena parte de las plantas que recolectaron juntos Cutanda e Isern fueron luego descritas por Willkomm.
Música: "Capricho árabe" - Andrés Segovia
Plaza de toros de Valdemoro
La inauguración de la plaza de toros de Valdemoro tuvo lugar en la fecha reciente del 1 de mayo de 1991.
Tras quince años sin acoger festejos taurinos y una dedicación principal como cine de verano y ciertas actividades de las fiestas patronales como yincanas y competiciones para las peñas, el pasado 4 de mayo de 2024 fue el escenario de la corrida de toros de la Copa Chenel con Thomas Joubert, Molina y Víctor Hernández en el cartel.
Para poder desarrollar el festejo se llevaron a cabo obras de rehabilitación que también servirían para preparar el edificio para otras utilidades. En la inversión de unos 50.000 euros, se realizaron trabajos de pintura exterior e interior, recuperación del suelo y la instalación de un nuevo albero, reparación de las maderas y repintado con la recuperación de burladeros, renovación de corrales, trabajos de cerrajería, renovación de baños y cañerías o limpieza de diverso de espacios.
Conquista, convivencia y expulsión morisca en Valdemoro
En el año 1083, el Rey Alfonso VI conquistó a los moros todo el territorio comprendido desde Talavera a Madrid, dándose una trascendental batalla en este lugar del Valle del Rio Jarama y fue llamado Valle del Moro.
El escudo de Valdemoro, aparece descrito entre los años 1078 y 1085, coincidiendo con la fecha de aquella histórica batalla. En el escudo, se puede ver el busto de un Rey Moro y un Castillo con una cadena colgante. La cadena representa que aquel Rey, fue un cautivo y por lo tanto jamás reinó sobre aquella torre.
En 1570, el Rey Felipe II compra Valdemoro y envía a esta Villa un contingente de doscientos treinta y seis moriscos, los cuales habían sido dispersados por el monarca como castigo por la rebelión de Las Alpujarras.
Sin lugar a dudas, estos nuevos vecinos trasladaron desde el sur sus propios medios de subsistencia. Tejedores, sastres, zapateros, curtidores y otros varios, que incrementaron el tejido profesional de Valdemoro.
En la corta estancia de estos moriscos, (unos cuarenta años) aportaron mucho al desarrollo socioeconómico de la Villa, sin que despertaran hostilidades con los vecinos.
José de Vargas Ponce "...y di fondo en el parador de Valdemoro"
"Día 14 de mayo de 1814. Salí de Madrid en posta. Lo demás, después. Costóme la 1.ª posta 272 reales de vellón; el portazgo en el vado 5 reales y un cuarto (¡que gracia de cuarto!); las agujetas, 16 reales; y di fondo en el parador de Valdemoro, aunque salí poco después de la 2 de la tarde y llegué como a las 5 ½, porque en Valdemoro no había silla y yo no quise, escarmentado de la última vez, tomar el carro. Primer desmán a la puerta de casa y que denota que todo va por un rasero y que, aunque más lágrimas deis, en vano las derramáis. Ni los locos fabrican una casa empezando por las torres. Postas en una nación, que no es nación ni berenjena, es disparatar por la posta. Antes que tener postas es saber leer y escribir y, en no sabiendo ni aun ello de los 1C millones de españoles largos los 9 y medio, querer postas es querer que suceda lo que me sucedió con el arcediano Cuesta el octubre del año anterior y lo que me está sucediendo ogaño. Y si, con todo, este es todavía el medio menos peor, aunque carísimo, de viajar por España, que tales serán los restantes."
He creído de interés incluir este texto en el apartado "Bibliografía, textos y referencias" del blog.
Tras estudiar Matemáticas, Humanidades y Lenguas, se reveló como un diestro matemático.
El 4 de agosto de 1782 ingresó como guardiamarina, el mismo año en que le premió la Real Academia Española y el mismo año en que participó en el sitio de Gibraltar y luchó en el cabo de Espartel. Estos méritos le valieron ser ascendido a alférez de fragata.
Ingresó en 1786 en la Real Academia de la Historia, para la que escribió las normas directrices del Diccionario Geográfico de España y trabajó en un Diccionario náutico que no llegó a aparecer. Trabajó en el observatorio de Cádiz y realizó en 1789 junto a Felipe Bauzá y el marino y matemático Vicente Tofiño el Atlas marítimo de España, donde se determinan posiciones astronómicas y aparecen por primera vez derroteros de las costas de España. En 1787 publicó su Descripción de las islas Pithiusas y Baleares. Ingresó en 1789 en la Academia de San Fernando.
Entre 1792 y 1797 era teniente de navío. Participó en la guerra contra la República Francesa. Estuvo también destinado en Murcia y Levante, lo que aprovechó para realizar investigaciones arqueológicas que entregó luego al concejo de Cartagena. En 1797, Jovellanos lo nombró miembro de la Junta de Instrucción Pública que elaboró el Reglamento de la Escuela de Pajes. El 15 de abril de 1798 se le ordenó escribir la historia de la Marina española pero, desterrado de Madrid en 1799, trabajó en Cataluña y en la región vasconavarra investigando. En 1804 fue elegido director de la Academia de la Historia.
En 1805 es ya capitán de fragata. Fundó el Diario Militar en 1812 y en 1813 ingresó en la Real Academia Española y fue diputado liberal por Madrid. La reacción de 1814 le confinó en Sevilla, donde trabajó en el Archivo de Indias, y en Cádiz; fue diputado otra vez en 1820.
Falleció en 1821. Dejó numerosas obras inéditas, muchas de las cuales se publicaron después, pero todavía queda bastante; muchos de sus papeles se encuentran en el Depósito Hidrográfico. Leopoldo Augusto de Cueto publicó bastante de su obra poética.
Hombre de gran curiosidad intelectual y capacidad de trabajo, intervino además en la redacción de nuevas ordenanzas para la Marina y en la reorganización de la Academia de la Historia. Trabajó junto a Melchor Gaspar de Jovellanos en temas educativos y frecuentó la amistad de algunos ilustrados como Juan Agustín Ceán Bermúdez, Villanueva, Nicolás de Azara y gente próxima a Goya; este hizo un retrato suyo en 1805, donde no aparecen las manos, por expreso deseo del retratado que no quería pagar el precio extra que suponían.
Cuatro tablas de Pedro de Cisneros en la Iglesia de Valdemoro
- El retablo que preside el altar mayor de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Val demoro, perteneciente al siglo XVIII, con tres grandes obras de arte: "La Asunción de la Virgen", de Francisco Bayeau (1.790), "San Pedro Mártir", de Ramón Bayeau (1788-1789 y "La aparición de la Virgen a San Julián", obra realizada por el ilustre pintor Francisco de Goya y Lucientes (1786-87). Siendo esta obra, hoy en día, la joya más preciada de la Villa de Valdemoro.
- Los frescos de la nave central, que representan cinco escenas del Nuevo Testamento, así como los de las pechinas y la imponente obra “El bautismo de Jesús” , que se puede contemplar en la antesacristía, son del artista madrileño Van Der Pere.
- Encontramos también dos obras relacionados con las más importantes escuelas pictóricas de los siglos XVI y XVII, entre los que destacan dos obras de Claudio Coello: “San Ignacio de Loyola” y “San Francisco Javier”.
- Pero además, en la sacristía, destacan cuatro tablas de Pedro de Cisneros del S. XVI: Martirio de San Sebastián, Santa Águeda, San Antonio de Padua, la Imposición de la Casulla a San Idelfonso.
El pintor Toledano Pedro de Cisneros el Viejo fue discípulo y colaborador de Juan de Borgoña, padre de Pedro de Cisneros el Joven y tío de Pablo de Cisneros, ambos también pintores.
Fueron muchos los pintores que se formaron en la escuela de Borgoña y que trabajaron en equipo con él, hecho que dificulta el conocimiento del desarrollo artistico de cada uno de ellos. Se ha dado por supuesto, que todos estos discípulos permanecieron siempre fieles a su influencia.
Obra documentada de Pedro Cisneros, es el retablo de la Capilla del Arcediano Morales, en el convento de Santa Clara de Toledo, ejecutado entre 1535-1538. Por afinidades estilísticas, se le han atribuido en San Juan de la Penitencia, el retablo del coro y el retablo mayor (desaparecido) y las cuatro tablas de un antiguo retablo conservadas en la parroquial de Valdemoro.
El estilo de todas estas tablas está muy próximo a Juan de Borgoña, sin embargo, se observan en ellas ciertas características propias de Cisneros como la ancha frente, rasgos menudos, redondeada y marcada barbilla y cierto interés por el movimiento de telas y cabellos, de los que pueden ser un ejemplo las dos versiones de San Miguel Arcángel en los retablos de los conventos citados. Existe además en Cisneros un interés por el paisaje, siendo muy típico suyo unos arbolillos cuyos troncos se interrumpen por superpuestos brotes de hojas que forman la copa. También es costumbre en sus escenas al aire libre, sembrar los caminos de piedrecillas redondas, junto con el revoloteo de paños y cabellos al viento.
Por el testamento de Cisneros, fechado el 3 de octubre de 1546, un mes antes de su muerte, acaecida el 16 de noviembre del mismo año, sabemos que ya había muerto Juan de Borgoña ya que deja dinero (seis ducados) para que le sigan diciendo misas y perdona a los herederos de su maestro lo que el le dejó debiendo, «porque yo aprendí con él y podría ser a cargo de alguna cosa tocante a nuestro arte, y demás de esto tuvymos algunas obras en companya».
Tanto Pinto, como Ocaña y Valdemoro pertenecían a la diócesis de Toledo. En el Catálogo Monumental de Madrid, no se mencionan las tablas de Valdemoro, ni tampoco en el Inventario Artístico de la Provincia de Madrid, tal vez porque se hallaban en la casa parroquial.
Cada tabla mide 0,80x0,53 cm. y proceden, sin duda, de un mismo retablo, donde estarían colocadas en las calles laterales. Pueden fecharse muy a finales de la década de los treinta por el incipiente manierismo que se observa en los tornasoles de la indumentaria y el cadencioso movimiento de las figuras.
La tabla de más cuidada ejecución es la que representa a San Sebastián.
Menos afortunadas son las composiciones de Santa Águeda y San Antonio de Padua .
En el paisaje, la masa montañosa que había a la izquierda en el de la santa, ha desaparecido, para llenar el lado derecho con el árbol del primer término y con la arquitectura del convento en segundo plano.
Dejamos para el final de la tabla la Imposición de la Casulla a San Ildelfonso,
Cisneros muere justo por los años en que la pintura toledana iba a dar un giro separándose de la tradicional y sumando a sus conocimientos nuevas orientaciones renacentistas. De aquí que en su obra no se pueda apreciar la evolución ocurrida en otros artistas. Sin embargo, cuando sepamos su fecha de nacimiento y localicemos toda su obra, podremos valorar su arte.
Conocemos muy pocos años de la obra del pintor, nada antes y nada después de las obras citadas. Son pues, muy pocos años para enjuiciar la obra de un artista, que conoció a Antonio de Comontes y que fue contemporáneo de Francisco de Coniontes (que muere en 1568) y de Correa de Vivar (muerto en 1566) y con quien le unió gran amistad al nombrarle albacea de su testamento.
El hecho de que Pedro de Cisneros en su testamento deje solucionadas las cuentas con su padre que aún vive y de citar a sus hermanos, la mayoría casados, y de dejar sus bienes, con consentimiento de su padre, a su hijo natural Pedro Cisneros, quien puede disponer de ellos cuando sea mayor de edad, es decir aún niño al redactar el testamento, hace suponer que Pedro de Cisneros murió joven, y el juicio depreciativo a que ha sido sometida su obra, no está justificado puesto que la muerte impidió el desarrollo artístico que la trayectoria de las obras conocidas propiciaban.
- Fuente principal: digita.csic.es - "Cuatro tablas de Pedro de Cisneros en la iglesia de Valdemoro" - Isabel Mateo Gómez
Comienza la restauración de la Fuente de la Villa

por Victor Rodríguez
Cadenaser.com
"La consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid ha iniciado las obras de restauración de la Fuente de la Villa de Valdemoro tras la autorización y el compromiso de mantenimiento del Ayuntamiento de la localidad. Es una inversión de la Dirección General de Patrimonio Cultural de algo más de 45.000 euros que recuperará la estética original y su estructura, y que contribuirá a ralentizar su deterioro.
Los trabajos durarán unos dos meses y están precedidos por un estudio técnico como marca la normativa para la conservación y restauración del patrimonio histórico. Además se garantiza su reversibilidad y retratabilidad (que no impida futuros procesos) de materiales y técnicas. La fuente es de piedra caliza y cuenta con el escudo de Valdemoro.
La Fuente de la Villa data de 1605 y está emplazada en la calle Illescas, al sur del casco histórico. Forma parte del Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del Plan General de Valdemoro, y está dentro del Conjunto Histórico considerado Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid. Desde el Ayuntamiento está tramitada también la petición para que sea nombrado Bien de Interés Patrimonial.
La fuente se creó originalmente para dotar de agua potable a los vecinos, y más tarde se añadió un abrevadero para los animales que también se utilizó como lavadero. Las dos restauraciones más recientes datan de 1997 y 2003."
Este nuevo artículo que incluido en el apartado "Bibliografía, textos y referencias" del blog.
La Historia, a color: "Cuentos de la siega". Valdemoro, 1906.
En 1906 Valdemoro tenía unos 3.000 habitantes. Muchos de los que hacían la siega eran gallegos, temporeros que marchaban a Castilla y regresaban de nuevo al finalizar la campaña. Valdemoro, un pueblo muy distinto, el cual ya supera los 80.000 habitantes censados.
Pero mayor fue mi fortuna al encontrarme con este maravilloso trabajo de Rafael Navarrete, dando color y la posibilidad de ver una imagen histórica desde una perspectiva más cercana.
Rafael Navarrete es un enamorado de la historia y la fotografía. Empezó a trabajar a finales de 2013, con la restauración integral de fotografías antiguas en blanco y negro, con el fin de "acercar el pasado hasta nuestros días y que las imágenes parezcan hechas ayer".
En mi opinión es un trabajo que consigue una transformación de posibles sensaciones de tristeza del blanco y negro, en una mayor percepción de vida, de resurrección de los colores.
José Huete López
José Huete fue alcalde de Valdemoro durante cuatro legislaturas (83-99), asumiendo su cargo cuando el municipio tenía algo más de diez mil habitantes. Entonces era una localidad de economía rural, sin un centro de salud para atender a la población, sin industria y casi sin equipamientos educativos.
Huete comenzó siendo concejal en el primer ayuntamiento democrático de Valdemoro, lugar donde nació. En el 83 encabezó la listas del PSOE y fue elegido en la que sería, junto con la última, su legislatura más difícil. En estos primeros cuatro años tuvo que hacer frente, como casi todos los municipios del sur de Madrid, a los problemas como el del agua y conseguir el primer instituto ya que muchos de ellos se desplazaban a Ciempozuelos para continuar sus estudios.
La lucha por conseguir que empresas importantes se instalaran en Valdemoro o la todavía asignatura pendiente de la comunicación con otras localidades cercanas o con Madrid.
Tras una investigación del partido sobre el incremento injustificado de su patrimonio personal, en 1999 decide renunciar al cargo y no presentarse a una nueva reelección.
La trama corrupta entre empresarios inmobiliarios y el Ayuntamiento de Valdemoro para pactar recalificaciones de suelo ya funcionaba en el gobierno de José Huete, lo que más tarde le serviría como resorte a su sucesor en el cargo y secretario general del PP madrileño Francisco Granados. Así lo apuntó el exsocio de Granados y presunto "conseguidor" de la trama "Púnica" David Marjaliza en junio de 2015 durante la declaración que prestó ante el juez de la Audiencia Nacional.
Una calle muy próxima al Hospital Infanta Elena, lleva el nombre de Alcalde José Huete López. La decisión fue adoptada por unanimidad de todos los grupos presentes en sesión extraordinaria de Pleno del año 2009, junto a las calles Alcalde Antonio Pariente Cuesta y Alcalde Francisco Granados Lerena, los tres primeros ediles surgidos de las urnas en Valdemoro, conmemorando los 30 años de ayuntamientos democráticos. Además de su inclusión en el callejero local, los tres alcaldes fueron protagonistas del homenaje celebrado en el Teatro Municipal Juan Prado al que asistieron, junto a la Corporación municipal, buena parte de los concejales que habían pasado por el ayuntamiento en estas tres décadas.
Valdemoro en cuatro escenas
Calzadas, puentes y acueductos se soldaban con la cal y el yeso extraído de un ignoto rincón que algún tiempo después sería conocido por Vallem Mauri.